Si estás sintiendo los efectos de la escasez de mano de obra en tu planta, no estás solo.
La mayoría de los procesadores de plásticos hoy en día experimentan una alta rotación entre sus operadores de primera línea y personal de mantenimiento. La escasez de mano de obra calificada ya causaba problemas antes del COVID-19, pero la pandemia solo ha agravado aún más la situación.
Este único obstáculo puede tener efectos en cadena en toda tu planta: la rotación frecuente significa capacitación constante con recursos limitados, una pérdida de conocimiento acumulado de operadores con experiencia y un riesgo para la eficiencia general de la producción.
¿Cómo pueden los fabricantes de plásticos reducir estos riesgos y mantener una planta productiva? Aprovechando la experiencia de su proveedor de equipo.
En este artículo hablaremos sobre las eficiencias que puedes lograr en capacitación, operación y mantenimiento y cómo un diseño inteligente del sistema puede ayudarte a optimizar tu productividad general.
Además, te compartiremos preguntas clave que debes hacerle a tu proveedor para evaluar su capacidad de “dar la talla” y ayudarte a aliviar la carga que generan los cuellos de botella actuales en contratación.
1. Agiliza la inducción y la capacitación
En un mundo ideal, tu planta tendría personal dedicado a tiempo completo a la capacitación; alguien que se enfoque completamente en los nuevos empleados, que conozca el equipo auxiliar a fondo y que tenga la disponibilidad para actualizar continuamente sus conocimientos del producto.
Lamentablemente, esa no es la realidad.
No solo enfrentas una puerta giratoria de nuevos empleados por capacitar, sino que quienes están a cargo de esa inducción ya tienen otras responsabilidades a tiempo completo.
Los riesgos de una capacitación mínima no terminan cuando acaba el periodo de inducción. Si no se proporciona un arranque y capacitación adecuados, corres el riesgo de operar el equipo en condiciones no óptimas. Esto puede provocar cuellos de botella en la producción y un desgaste excesivo del sistema.
No puedes automatizarlo, ni generar más tiempo internamente… entonces, ¿cuál es la solución?
Cómo puede ayudarte tu proveedor:
Habla con tu proveedor sobre programas de capacitación únicos o continuos que pueda implementar en tu planta. De entrada, que ellos se encarguen de la logística te quita esa carga de encima.
Además, un especialista está en mejor posición para capacitar a tus nuevos empleados de forma eficiente. Conocen cómo optimizar el rendimiento y la vida útil del equipo basados en su experiencia en miles de aplicaciones — y compartirán conocimientos de la industria que a tus operadores les tomaría años adquirir.
Busca también proveedores que ofrezcan controles uniformes en sus interfaces. Esto facilita mucho el aprendizaje para los nuevos usuarios cuando el sistema es consistente y fácil de usar.
2. Configura el equipo para operar eficientemente desde el inicio
Un operador, por muy experimentado o bien capacitado que esté, no puede compensar un sistema mal diseñado.
Estas ineficiencias provienen de dos áreas: la primera es un equipo mal dimensionado o mal configurado.
En una línea de procesamiento, tienes una combinación de bombas de vacío, receptores, colectores de polvo, secadores, mezcladores, granuladores y más. Si se ensamblan sin coordinación, la línea será tan fuerte como su eslabón más débil.
Por ejemplo, un mezclador subdimensionado puede limitar el rendimiento de todo el sistema. O una bomba de vacío sobredimensionada será ineficiente en costo y energía — algo que ningún operador puede corregir.
Cómo puede ayudarte tu proveedor:
Un sistema integrado, diseñado por expertos (es decir, tu proveedor), garantiza que cada componente esté correctamente dimensionado, tenga las conexiones adecuadas y trabaje eficientemente con el resto.
Además de ayudarte a alcanzar tus metas de rendimiento, esto brinda a tus operadores un sistema optimizado, independientemente de su experiencia. Ver un sistema trabajando en condiciones óptimas también da a los equipos de operación y mantenimiento una referencia clara de rendimiento.
¿La segunda fuente de ineficiencia? Controles y alarmas que más estorban que ayudan.
Como se mencionó antes, un sistema de control sin una interfaz uniforme dificulta la capacitación. Y si los KPI son difíciles de consultar o las alarmas no se dirigen al personal correcto, eso consume tiempo valioso y reduce la eficiencia.
Cómo puede ayudarte tu proveedor:
Pregunta por los sistemas de monitoreo y control de Industria 4.0. Con pantallas que muestran KPIs en tiempo real y lecturas de máquina, los operadores dedican menos tiempo interpretando datos y más tiempo evaluando condiciones reales y detectando tendencias.
Además, alarmas bien dirigidas permiten atender advertencias importantes sin perder tiempo con alarmas menores. Identificar rápidamente qué máquina está alarmando y por qué evita pérdidas de tiempo en diagnósticos y llamadas innecesarias al técnico.
3. Resuelve problemas de mantenimiento de forma rápida y eficiente
Los operadores no son los únicos afectados por la escasez de mano de obra; los equipos de mantenimiento también están saturados.
Tu gerente de mantenimiento probablemente tiene que atender los sistemas HVAC, agua helada, maquinaria principal, montacargas, transportadores y equipos auxiliares de plásticos. No tiene tiempo para dominar el equipo auxiliar más reciente ni sus técnicas.
Con tantas responsabilidades y miles de dólares en juego, no puedes esperar años para que los equipos de mantenimiento adquieran experiencia en reparación.
Cómo puede ayudarte tu proveedor:
Busca un proveedor comprometido con el soporte técnico. No tendrás que esperar a que se acumule la experiencia — ellos ya la tienen lista para ti.
Por ejemplo, si los filtros se tapan debido a exceso de polvo, es crucial encontrar la causa raíz.
Un técnico especializado sabrá revisar las cuchillas del granulador (si están desafiladas, podrían pulverizar el material en lugar de cortarlo), el material reciclado (que podría traer partículas) o la velocidad de transporte (que puede dañar o fundir los pellets). La solución podría ser cambiar las cuchillas, limpiar mejor el material reciclado o reducir la velocidad de transporte; sea cual sea, un técnico te ayudará a llegar más rápido a ella.
Su amplio conocimiento de equipos y problemas comunes en miles de aplicaciones garantiza soluciones más rápidas y efectivas.
Además, son los más capacitados para detectar problemas de mantenimiento preventivo que podrían pasar desapercibidos.
Haz preguntas como:
- ¿Cuántas horas de capacitación reciben los técnicos al año? ¿Qué objetivos de formación tienen y cómo los miden?
- ¿Están certificados en todas las disciplinas de procesamiento de plásticos (secado, mezcla, transporte, transferencia de calor, reducción de tamaño, extrusión aguas abajo y aguas arriba)?
- ¿Qué capacidades tienen para soporte remoto? (Si puedes contactar de inmediato a un técnico, ya no dependes de que el personal interno sea experto en el equipo auxiliar.)
- ¿Qué evaluaciones de salud del equipo realizan de forma rutinaria?
En resumen, necesitas un socio con experiencia sólida y activa — que la ponga a tu servicio para optimizar el equipo y mantenerlo operando 24/7.
¿Los obstáculos de contratación están frenando tu operación?
Ya revisamos los puntos clave para mejorar la eficiencia en capacitación, operación y mantenimiento, incluso en medio de la escasez de mano de obra calificada.
¿El siguiente paso? Habla con un experto en equipos sobre oportunidades de eficiencia aún no aprovechadas en tu planta.
En Conair, hemos estado ayudando a empresas a mejorar sus operaciones desde 1956 y hoy contamos con más de 300 personas en Norteamérica listas para ayudarte. Empieza una conversación hoy.